Cuando nos despertamos Sófocles estaba todavía allí y Dionisos apuraba su vino
He muerto y resucitado, como un nuevo Cristo, cada vez que he puesto el pie en un teatro. En esta habitación con una cuarta pared. Rezo a Dionisos en su templo. Una copa de vino crece en mi mano.
Brindo porque eres como el agua. Llevo el corazón a cuestas como el caracol su casa. Una luna antigua cae sobre nosotros. Como un deus ex machina.
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